jueves, febrero 25, 2010
Un día de su vida
Eva se levantó tras el segundo timbrazo del despertador, como todas las mañanas desde que comenzó a trabajar en el banco. Se metió en la ducha y, divertida, usó por primera vez aquel gorro tan gracioso que le había traído Elena del viaje que hizo a París el año pasado. Decidió que desayunaría en el bar que hay junto a la sucursal, y se quedó un rato más bajo el chorro de agua caliente. Salió a la calle y fue protegiéndose en los portales y toldos, la puñetera lluvia no había dejado de caer en toda la semana y ya estaba empezando a resultar incómoda. “Qué suerte tuve al encontrar el piso tan cerca del curro”, se dijo al cruzar por el segundo y último paso de cebra, antes de pasar por la puerta de seguridad de la sucursal. La mañana, como siempre que llovía, se antojaba tranquila y el jefe, tras echarle ese repaso desde las tetas hasta las rodillas que tanto le molestaba pero al que no había tenido más remedio que acostumbrarse, le dejó salir a tomar su café con cruasán como si le estuviera haciendo un favor. La jornada fue larga, y Eva se acordó –otra vez– de la familia de todos los miembros del sindicato que firmaron las horas extras en turno de tarde, ya que hoy le tocaba doblar jornada. El diluvio del mediodía le obligó a llamar al japonés de la esquina para que le trajeran algo de comer, y ni siquiera pudo salir al parquecito de la esquina a disfrutar del sushi como se merecía. Se pasó la tarde haciendo papeleo atrasado, ya que por la puerta no entró ni un solo cliente. “¿A quién se le ocurre poner horario de tarde en invierno, si no viene ni Dios?”, le dijo Julián, que cumplía un peculiar castigo por pifiarla con unos fondos mal estructurados y hacía todas las tardes del mes. Cuando dieron las ocho, los dos salieron a toda velocidad en direcciones diferentes, y Eva sintió que su compañero se le quedaba mirando cuando se despidieron, pero no tuvo fuerzas para comprobarlo; Julián le caía muy bien y estaba segura que en la última cena de empresa el chaval pretendía algo más que charlar con ella. Una vez en casa, hurgó en la nevera y localizó la crema de garbanzos que había comprado el sábado en el libanés, y puso unas rebanadas de pan en la tostadora. Fue al baño y se miró al espejo; no lo había pensado en todo el día, pero no acababa de acostumbrarse a la imagen que se reflejaba, con esa melena negra y corta que ocupaba el lugar de la espectacular cola de caballo rubia que la había acompañado desde la adolescencia y que tantas braguetas había hecho explotar. En fin, se dijo, la quimioterapia tiene estos inconvenientes. Durante unos momentos pensó en lo que deberían haber imaginado en el banco y en el bar al verla llegar con un aspecto tan distinto al de ayer, al de los últimos cinco años, pero dejó que la idea desapareciera al escuchar el aviso de las tostadas en la cocina. También cogió un bote de helado de vainilla con nueces de macadamia y se tumbó en el sofá, el resumen de la quinta temporada de Perdidos estaba a punto de comenzar y no quería perderse ni un segundo del estreno.
viernes, enero 22, 2010
viernes, junio 19, 2009
miércoles, junio 17, 2009
jueves, junio 11, 2009
lunes, mayo 11, 2009
jueves, mayo 07, 2009
miércoles, mayo 06, 2009
jueves, abril 30, 2009
domingo, abril 19, 2009
viernes, abril 17, 2009
jueves, marzo 26, 2009
jueves, marzo 05, 2009
Concentración
El problema más grande por el que paso, y que crea afecta sobremanera a mi productividad, es la facilidad con la que me distraigo. Estoy muchas horas delante del mac, haciendo muchas cosas útiles... y muchas inútiles. Perdiendo tiempo. Y ahora no puedo permitírmelo. He de solucionarlo.
Por suerte, no soy el único que sufre de este mal. Uno de mis escritores favoritos, por su inteligencia e imaginación, ha encontrado las claves para evitar tales dispersiones, y las ha compartido, graciasadioxxxxx.
Cory Doctorow, eres el puto amo.
Por suerte, no soy el único que sufre de este mal. Uno de mis escritores favoritos, por su inteligencia e imaginación, ha encontrado las claves para evitar tales dispersiones, y las ha compartido, graciasadioxxxxx.
Cory Doctorow, eres el puto amo.
jueves, enero 29, 2009
miércoles, diciembre 24, 2008
El sujetador milagroso
La modelo, por si te interesa saberlo, se llama Adriana Lima.
¿Es o no es un milagro de la naturaleza?
sábado, diciembre 20, 2008
jueves, diciembre 18, 2008
miércoles, diciembre 17, 2008
domingo, noviembre 30, 2008
Power to the women!!!
...3) Since we know the single best way of bringing down high birth rates is to empower women by giving them access to reproductive health choices (including contraception and abortion), education, economic opportunities, and legal protection of their rights, empowering women ought to be one of our highest priorities. (As Kim Stanley Robinson puts it, empowering women is the best climate change technology.)...
http://www.worldchanging.com/archives/009107.html
http://www.worldchanging.com/archives/009107.html
jueves, noviembre 27, 2008
La ausencia del padre
Estudiado hasta el hastío el argumento en la psiquiatría (no se puede decir en la parte moderna de esta ciencia que nació cuando ya todo era moderno), y recurrente en la sociedad desestructurada en la que vivimos, la presencia y ausencia del padre en las relaciones familiares está presente allí donde mires.
En el comportamiento de algunos jóvenes, adolescentes.
En el comportamiento de algunos hombres, insatisfechos.
En el comportamiento de algunas mujeres, irritadas.
Si es malo, cuanto más lejos esté un padre, mejor para todos, obviamente. Pero en una foto que se pretende familiar y jovial, en la que la empresa está vendiendo la dicha y la alegría que produce el uso de las herramientas fotográficas que pone a la disposición de los hipotéticos clientes de su página web, la supresión de la figura del hombre no es motivo de alegría, precisamente.
Sobre todo cuando suprimen su presencia... sólo en parte.

Terrible.
En el comportamiento de algunos jóvenes, adolescentes.
En el comportamiento de algunos hombres, insatisfechos.
En el comportamiento de algunas mujeres, irritadas.
Si es malo, cuanto más lejos esté un padre, mejor para todos, obviamente. Pero en una foto que se pretende familiar y jovial, en la que la empresa está vendiendo la dicha y la alegría que produce el uso de las herramientas fotográficas que pone a la disposición de los hipotéticos clientes de su página web, la supresión de la figura del hombre no es motivo de alegría, precisamente.
Sobre todo cuando suprimen su presencia... sólo en parte.

Terrible.
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